Ya sabemos que los tiburones son los reyes del mar y, por lo tanto, despiertan en nosotros un interés especial. Durante toda su existencia, el ser humano ha sentido fascinación por el buceo con animales peligrosos, especialmente con los tiburones. Por lo tanto, aprender más sobre estos animales siempre ha sido algo importante.

Además, debemos tener en cuenta que aprender sobre estos animales nos ayudará a entender mejor la función biológica que cumplen en la naturaleza y su gran importancia en los ecosistemas para mantener el equilibrio.

Descripción

Los tiburones son peces pertenecientes a la clase de los condrictios, es decir, poseen un esqueleto cartilaginoso ligeramente calcificado, pero no óseo. La piel de los tiburones está recubierta de escamas placoideas; también carecen de vejiga natatoria y poseen un mínimo de cinco aberturas branquiales a los lados de la cabeza.

Los tiburones existen desde hace más de 450 millones de años; por lo tanto, coexistieron con los dinosaurios. Sin embargo, esto no quiere decir que conserven su aspecto original; en realidad, los tiburones que vemos hoy en día son una versión evolucionada de aquellos.

Los tiburones poseen una gran variedad de tamaños; desde el tiburón Pigmeo Espinudo (Squaliolus laticaudus), con unos 20 cm de longitud; hasta el gran tiburón ballena (Rhyncodon typus), que llega a alcanzar los 18 metros de longitud siendo el pez más grande del mundo.

Tiburón ballena

Los tiburones viven mayoritariamente en el mar; sin embargo, algunas especies pueden encontrarse en los ríos.

Existen más de 465 especies conocidas de tiburones, pero solo unas pocas son las responsables de la mayoría de los ataques al ser humano. Sin embargo, cabe recordar que los ataques de tiburón generalmente suelen estar “provocados” por errores en nuestro comportamiento. Hablaremos más detalladamente de esto en futuras entradas.

Alimentación

Los tiburones son grandes depredadores, es decir, son carnívoros; sin embargo, algunas especies se alimentan de moluscos, almejas y otras especies pequeñas. La dieta de los tiburones depende en gran medida del lugar en el que viven; aunque pueden adaptar su dieta a las condiciones del entorno. Debido a las variaciones actuales en los ecosistemas, es muy probable que ciertas especies se vean obligadas a cambiar sus hábitos alimenticios. Incluso, en algunas ocasiones, se han encontrado restos de basura y otros desechos en el estómago de estos animales.

Por lo tanto, los tiburones pueden alimentarse casi de cualquier animal, aunque tienen sus preferencias. Sin embargo, hay que tener muy en cuenta que, aunque se produzcan ataques de tiburones a seres humanos, esto no quiere decir que se alimenten de personas. De hecho, a los tiburones no les gusta nuestro sabor; los ataques suelen producirse debido a que creen que somos otro animal. En muchas ocasiones, el tiburón muerde (para comprobar qué animal es) y luego suelta a la persona. Claro que, incluso una sola mordedura de un tiburón puede ser mortal.

Características

Por otro lado, los tiburones poseen una serie de adaptaciones biológicas que los convierten en animales altamente especializados para capturar a sus presas.

En primer lugar, todos los tiburones poseen varias hileras de dientes y un mínimo de 2.000 piezas dentales. Al atrapar a sus presas, durante el forcejeo, los tiburones pueden perder algún diente. Por eso, sus dentaduras están en continua renovación. La forma de los dientes puede variar mucho de unas especies a otras; desde los típicos dientes triangulares del gran tiburón blanco, hasta dientes delgados e incisivos como los del tiburón tigre.

Como muchos peces, los tiburones poseen una adaptación a lo largo de su cuerpo denominada línea lateral. La línea lateral es un órgano sensorial que les permite captar vibraciones y movimientos en el agua. Esto hace que los tiburones localicen a sus presas con facilidad.

Por otro lado, los tiburones poseen otro órgano sensorial denominado ampollas de Lorenzini. Están formadas por una red de canales electrorreceptores que les permiten captar los campos eléctricos emitidos por los animales, así como captar variaciones de temperatura. Este órgano sensorial parece estar especialmente desarrollado en los tiburones martillo.

Tiburón martillo

Los tiburones poseen, además, un excelente sentido del olfato, pudiendo llegar a oler la sangre en el agua a kilómetros de distancia.

Por último, cabe destacar que los tiburones poseen una excelente visión llegando a ver, incluso, en condiciones de poca luz. Aunque, estudios más recientes podrían indicar que su vista es monocromática.

Reproducción

Los tiburones presentan múltiples estrategias para perpetuar su especie. A continuación, vemos algunas:

  • Ovovivíparos. En primer lugar, hablaremos de los tiburones ovovivíparos. En este caso, los tiburones nacen de huevos que eclosionan en el interior de la hembra. Los embriones se alimentan de la yema presente en el interior del saco vitelino, además de los fluidos que segregan las paredes del oviducto. Una vez completado el desarrollo, las crías nacen completamente formadas.
  • Vivíparos. En este caso, las hembras dan a luz de forma similar a como lo hacen los mamíferos. El saco vitelino se desarrolla en el interior de una placenta que se encuentra unida a la pared del útero. A través de ella se aportan nutrientes al embrión para que se complete su crecimiento.
  • Ovíparos. En este tipo de reproducción, la hembra deposita los huevos sobre alguna roca o alga. En su interior se desarrollarán los embriones de tiburón alimentándose de la yema presente en el interior del huevo.

Los patrones de comportamiento vinculados a la reproducción pueden ser muy agresivos en los tiburones. Los machos agarran fuertemente a las hembras con los dientes para poder fecundarla con uno de sus dos órganos genitales, también denominados claspers o pterigopodios. Estos “pseudopenes” son el resultado de la modificación de la parte posterior de las aletas pélvicas; además, los claspers pueden mezclar el esperma con agua y expulsarla a presión a través de un órgano denominado sifón en el interior de la cloaca de la hembra.

Aunque no tenemos información del todo fiable en cuanto a la reproducción en muchas especies de tiburones, los datos actuales sugieren que se reproducen durante todo el año.

En cuanto al periodo de gestación, éste puede variar mucho entre unas especies y otras, situándose entre los 9 y los 24 meses.

Hábitat y distribución

Los tiburones pueden encontrarse en todos los océanos del mundo. Son animales de sangre fría, por lo que prefieren aguas templadas y cálidas; sin embargo, existen especies que viven en zonas frías, como por ejemplo el tiburón de Groenlandia (Somniosus microcephalus).

Por otro lado, la temperatura y la profundidad son otras de las características que determinan dónde vivirá una especie de tiburón; aunque el factor más importante a tener en cuenta es la disponibilidad de alimento.

Los tiburones tienen una gran capacidad de adaptarse a su entorno y, por lo tanto, pueden nadar cientos de kilómetros para desplazarse a lugares con una mayor cantidad de comida disponible. Algunas especies, además, pueden adentrarse en agua dulce buscando alimento.

Finalmente, hemos visto que los tiburones son criaturas fascinantes altamente adaptadas y cuya importancia para mantener el equilibrio de un ecosistema es incuestionable. Debemos aprender a respetar aún más a estos animales y, de ese modo, entender el gran papel que desempeñan.

En futuras entradas hablaremos más en profundidad de algunas de las características de los tiburones, además de especies concretas y técnicas de buceo con tiburones.

Un saludo y buen azul.