Tiburón blanco (Carcharodon carcharias)

HISTORIA EVOLUTIVA

Los tiburones aparecieron en la Tierra hace unos 400 millones de años. Sin embargo, fueron evolucionando y adaptándose a su entorno llegando a presentar la apariencia que presentan hoy hace unos 100 millones de años. Se cree que el gran tiburón blanco (Carcharodon carcharias) apareció durante el Mioceno (el fósil más antiguo que se ha encontrado data de hace 16 m.a.) y que su pariente más cercano es el Carcharodon megalodon. No todos los miembros de la comunidad científica están de acuerdo con esto último y defienden que el gran parecido entre los dientes de ambas especies demuestra la convergencia evolutiva entre ellas pero no determina, de forma obligatoria, su parentesco.

CARACTERÍSTICAS

Los tiburones blancos presentan un cuerpo fusiforme y robusto.

Carecen de opérculos para regular el paso del agua a través de las branquias; además, tampoco poseen vejiga natatoria. Esto obliga a los tiburones a estar en constante movimiento para poder respirar; de lo contrario, se ahogarían.

Sus dientes son grandes, aserrados y triangulares y se disponen de manera lineal sobre sus hileras de dientes. Poseen dos hileras principales, detrás de las cuales podemos encontrar dos o tres más, cuya principal función es la de reponer los dientes que se rompen durante un ataque. Un gran tiburón blanco puede tener unos 3.000 dientes de unos 7 centímetros de longitud.

Posee dos aletas pectorales en forma triangular bien diferenciadas y dos más pequeñas cerca de la aleta caudal. Las aletas caudal y dorsal están muy desarrolladas y son muy características de esta especie. Además, los tiburones blancos presentan una pequeña aleta en la zona anal y otro más en la zona dorsal.

Tamaño y peso

Los tiburones blancos suelen medir entre 5 y 7,5 metros de longitud. Sin embargo, existe mucha controversia sobre el auténtico tamaño que pueden alcanzar estos escualos. Durante décadas, muchísimas personas han hablado acerca de individuos que sobrepasaban con mucho esas medidas.

Además, el Libro Guiness de récords mundiales recogió en sus páginas dos tiburones blancos como los más grandes jamás capturados. El primero de ellos medía unos 9 metros aproximadamente y fue capturado cerca de Port Fairy, al sur de Australia, en la década de los 70. El segundo tiburón media supuestamente 11,3 metros de largo y quedó atrapado en las redes de pesca de un barco pesquero en Nuevo Brunswick (Canadá) en los años 30 del pasado siglo.

Sin embargo, en 2013 se avistó en las aguas de Baja California (EE.UU.) a una hembra de tiburón blanco de unos 50 años de edad y unos 2.200 kg de peso a la que se le puso el nombre de Deep Blue. Años después fue vista de nuevo por los buceadores Mark Mohler y George T. Probst. Consiguieron grabar en vídeo a este gran escualo, el cual está considerado como el tiburón más grande jamás visto gracias a sus casi 7 metros de largo.

A pesar de toda la controversia sobre el tamaño de estos animales, los expertos parecen estar de acuerdo en que, salvo excepciones, el tamaño máximo que pueden alcanzar los tiburones blancos es de unos 6 metros aproximadamente. Además, su peso máximo se estima en unas 1,5 toneladas.

Sentidos

Los tiburones poseen un órgano sensorial denominado Ampollas de Lorenzini. Este órgano sensorial está formado por una serie de células especializadas en captar con precisión los campos eléctricos. Esto permite a los tiburones orientarse durante las migraciones.

Por otro lado, disponen de una serie de terminaciones nerviosas en la parte frontal de la cabeza capaces de captar pequeñas vibraciones en el agua. Esto permite al tiburón localizar a sus presas con mayor precisión.

Por último, cabe destacar que los tiburones blancos poseen un excelente olfato y una vista bastante desarrollada, si bien es cierto que no poseen una vista frontal (sus ojos se encuentran en los laterales del cuerpo) y su visión se da en color verde.

Tiburón blanco (Carcharodon carcharias)
Longevidad

Hasta hace relativamente poco se creía que los tiburones blancos no vivían más de 30 años. Sin embargo, un estudio reciente publicado en la revista PlosOne ha demostrado que esa estimación se encuentra muy lejos de la realidad.

Para averiguar la edad de los peces se utilizan técnicas similares a las usadas en las plantas y otros animales, es decir, se observan los anillos de crecimiento presentes en las estructuras mineralizadas del cuerpo (hueso o cartílago). Se suelen utilizar para este fin los otolinos (unos pequeños huesecillos del oído), los radios de algunas aletas o, incluso, las vértebras. La distancia entre dos anillos equivale a un periodo de tiempo (específico para cada especie); por lo tanto, la suma de los anillos presentes en estas estructuras nos ayuda a determinar la edad aproximada del animal. Aunque esta técnica es útil para saber la edad de un tiburón, no es del todo exacta.

En este nuevo estudio, se examinaron las vértebras de ocho ejemplares (4 hembras y 4 machos) de tiburón blanco que fueron capturados en las aguas de la zona noroeste del Atlántico. Esta vez, además de utilizar las técnicas anteriormente citadas, se midió la huella radioactiva presente en las vértebras de los escualos debido a las pruebas nucleares realizadas en esa zona durante la década de los 50 y 60. Se utilizó la técnica del Carbono 14 para determinar, finalmente, que los tiburones blancos pueden alcanzar los 70 años de edad.

DISTRIBUCIÓN

Los tiburones blancos se distribuyen por todos los océanos del mundo, aunque suelen aparecer cerca de las costas, donde hay más disponibilidad de alimento. No suelen ser vistos en climas fríos (océanos Ártico y Antártico).

Existen varios puntos donde se suelen avistar tiburones blancos con más frecuencia, motivo por el cual los buceadores más temerarios suelen viajar hasta allí. Las Islas Neptune, frente a la costa meridional de Australia, la isla de Guadalupe (México), Sudáfrica y las costas de EE.UU. son las zonas donde más se suele viajar para bucear con estos escualos.

HÁBITAT

Los tiburones blancos se distribuyen por aquellas zonas en las que abunda el alimento. Esto quiere decir que, si las presas escasean en una zona, el tiburón se verá obligado a migrar.

Suelen permanecer en aguas superficiales, cercanas a la costa, donde la abundancia de luz y corrientes marinas favorecen la proliferación de la vida animal. Sin embargo, pueden llegar a sumergirse por debajo de los 1.000 metros en busca de alimento.

Se ha demostrado que los tiburones blancos suelen migrar de unas zonas a otras; aunque se cree que la búsqueda de alimento es el motor que impulsa esta migración, no se conocen con exactitud los motivos que llevan a los escualos a recorrer miles de kilómetros. Existe una zona entre Baja California y Hawai denominada “El Café del Tiburón Blanco” a la que suelen migran los tiburones blancos de la costa estadounidense; pasan allí unos 100 días aproximadamente y después regresan a su lugar de origen. También se ha seguido la ruta de algunos tiburones sudafricanos y se ha comprobado que, en algunas épocas, pueden viajar hasta las costas de Australia para después regresar a Sudáfrica.

ALIMENTACIÓN

Los tiburones blancos pueden cazar cualquier tipo de presas: peces, aves, tortugas marinas, focas, leones marinos… Prefieren los animales con un mayor aporte de grasa debido a que su metabolismo está especializado en obtener la energía a partir de los lípidos.

Técnicas de caza

Estos depredadores suelen cazar en solitario; sin embargo, no es extraño encontrar pequeños grupos de tiburones blancos alimentándose juntos.

Suelen utilizar la emboscada desde abajo como técnica de caza. La parte superior del animal es de color oscuro, lo cual dificulta que se le vea desde la superficie. Además, los tiburones blancos aprovechan para cazar durante el amanecer o el atardecer, lo cual les confiere ventaja debido a la escasez de luz (los rayos de luz son tan débiles que no penetran en el agua, haciendo que el tiburón sea invisible para su presa). El escualo embiste con fuerza a su presa desde abajo pudiendo matarla en el acto. De un solo mordisco puede arrancar hasta 14 kilos de carne, que engullirá directamente debido a su incapacidad para masticar. A veces, debido al gran impacto, el tiburón puede elevarse sobre el nivel del mar.

Estos animales también pueden presentar un comportamiento carroñero. No siempre disponen de alimento por lo que, si encuentran el cadáver de una ballena, no dudarán en darse un festín con su carne para obtener energía. Además, pueden presentar comportamientos caníbales.

REPRODUCCIÓN

El gran tiburón blanco es ovovivíparo y suele reproducirse en aguas templadas durante el verano o la primavera.

Ciclo reproductivo

Su ciclo reproductivo es bastante lento. Los oófagos, es decir, los embriones se implantan en el útero, donde permanecerán entre 10 – 14 semanas antes de eclosionar. Una vez salen del huevo, los embriones más fuertes se alimentarán de los más débiles o de los huevos que no han eclosionado aún (canibalismo intrauterino). Tras un año de gestación aproximadamente, nacerán unas 3 o 4 crías totalmente capacitadas para sobrevivir en solitario. De hecho, las crías se alejan de la madre inmediatamente después de nacer para evitar ser devoradas por ella.

Madurez sexual y fertilidad

Los tiburones jóvenes vivirán en solitario y crecerán bastante rápido. Los machos tienen un tamaño menor que las hembras, pero alcanzan la madurez sexual antes que éstas. Los tiburones blancos alcanzan la madurez sexual cuando alcanzan un tamaño determinado (3,8 metros para los machos y 4,5 – 5 metros para las hembras), aunque se cree que algunos machos pueden llegar a madurar antes de forma excepcional. Las hembras son fértiles durante periodos muy cortos de tiempo por lo que su tasa de reproducción es muy baja.

Dimorfismo sexual

Los tiburones blancos presentan un claro dimorfismo sexual. Los machos poseen dos órganos sexuales externos denominados pterigopodios, resultado de la modificación de la parte posterior de las aletas pélvicas. Al aparearse, el macho introduce uno de los dos pseudopenes en la cavidad genital de la hembra y, con la ayuda de un órgano denominado sifón, mezcla el esperma con agua para después eyacular en el interior de la vagina de su compañera.

Comportamiento sexual

Aunque no sabemos mucho acerca del comportamiento de los tiburones durante su apareamiento, sí sabemos que es un proceso violento. Los machos utilizan los dientes para agarrarse con fuerza a la hembra mientras se produce la penetración. Debido a esto, las hembras suelen tener una piel más gruesa, aunque eso no evita que queden magulladas y/o heridas tras el periodo reproductivo.

ENEMIGOS NATURALES

La imagen que tenemos del gran tiburón blanco es la de superpredador que no tiene enemigos naturales. Sin embargo, esto no es del todo cierto. Existen dos grandes amenazas para el gran escualo: el ser humano y las orcas.

Orcas

En octubre de 1997 se observó por primera vez cómo varias orcas atacaban y devoraban el hígado de un tiburón blanco. Lejos de ser un caso aislado, se demostró que las orcas presentaban este comportamiento de manera habitual.

Scot Anderson, investigador estacional del Acuario de la bahía de Monterrey, realizó un documental llamado Whale That Ate Jaws: Eyewitness Report en el que explicaba la importancia que suponía este comportamiento para la cadena trófica. Observó que, tras encontrarse los tiburones con las orcas en Los Farallones, estos últimos abandonaron las colonias de elefantes marinos, su principal presa.

Entre los años 2006 y 2013, el equipo de Anderson colocó ondas acústicas a unos 165 tiburones blancos y se comprobó que, cuando se encontraban con las orcas, los escualos consumían menos elefantes marinos. Ambas especies se alimentan de las mismas presas, por lo que la competencia entre ellas es tremendamente alta.

Alison Kock, bióloga marina del Cape Research Centre en Ciudad del Cabo (Sudáfrica) descubrió la existencia de dos orcas, Port y Starboard, que poseían una larga trayectoria matando tiburones y extrayendo de manera casi quirúrgica sus hígados. En 2017 se encontró un grupo de tiburones blancos a los que les habían extraído con precisión el hígado. Obviamente, las principales sospechosas fueron Port y Starboard, quienes seguramente también colaboraron en el ataque de 1997.

Seres humanos

Lamentablemente no hay apenas animales que no estén amenazados por nuestra especie. Los tiburones blancos han sido cazados de manera indiscriminada durante los últimos años, generalmente de manera deportiva, ya que estos animales no poseen interés económico ni gastronómico para nosotros.

La Lista Roja de la UICN consideró al tiburón blanco en 1990 como especie insuficientemente conocida; y desde el año 1996 está considerado como vulnerable.

CURIOSIDADES

Ataques a seres humanos

Aunque la mala fama ha acompañado a los tiburones blancos durante décadas, en realidad no son las bestias despiadadas que nos han intentado hacer creer. Los ataques de tiburones blancos a bañistas se dan normalmente debido a errores en la identificación por parte del animal (confunden al ser humano con su presa habitual). Otro motivo que puede desencadenar un ataque es la curiosidad. Los tiburones utilizan sus mandíbulas para “estudiar” su entorno, por lo que procederá a morder y soltar (sin intención de comer). Desgraciadamente, una sola mordedura de este animal puede ser mortal.

La cifra de ataques de tiburón blanco se puede considerar irrisoria si la comparamos con los ataques producidos por otros animales más comunes, como los perros. Así mismo, existen otras especies de tiburones con mayor tasa de agresión a seres humanos que los escualos blancos.

Ante todo, es importante tener presente que los seres humanos no formamos parte de la dieta de los tiburones blancos y, siguiendo unas pautas muy sencillas, es fácil evitar ser atacados por uno de ellos.