A continuación, vamos a explicar lo que es la narcosis.

Seguramente, todos los buceadores hemos sido afectados por la narcosis en alguna ocasión cuando buceamos a más de 25 metros de profundidad. Los efectos derivados de esta son: pérdida de concentración, disminución de la habilidad motora e, incluso, comportamiento irracional, entre otros. Si crees que no lo has padecido nunca, tengo que decirte que lo más probable es que hayas pasado por ella pero no seas consciente de ello. Y ese es uno de los principales problemas que presenta  la narcosis, ya que puede desencadenar en un accidente. Por ello, es muy importante conocer cómo se produce para poder reaccionar de la manera más adecuada.

¿Qué es la narcosis?

La narcosis es una alteración del juicio que se produce cuando respiramos aire a presión en un entorno hiperbárico. Por ese motivo es más probable que aparezca durante una inmersión profunda.

Al descender, la presión aumenta. Como consecuencia de ello, el aire que respiramos durante una inmersión es más denso y obtendremos una mayor concentración de nitrógeno en cada inhalación. Las moléculas de nitrógeno que entran en nuestro organismo pasarán a la sangre y viajarán a través del torrente sanguíneo hasta llegar al cerebro, donde afectarán directamente a las sinapsis (conexiones) neuronales. De este modo, se producen los efectos anteriormente citados: pensamiento lento, aumento del tiempo de reacción, euforia e, incluso, comportamiento irracional.

¿Cómo se produce esto?

Actualmente no se sabe con exactitud cuál es el mecanismo por el cual el nitrógeno afecta a nuestras neuronas. Se cree que, de alguna forma, el nitrógeno afecta a las cubiertas de mielina que recubren los axones neuronales, interfiriendo así en la transmisión de los impulsos nerviosos.

Los síntomas de la narcosis son muy similares a los producidos por la intoxicación por alcohol, es decir, son parecidos a los que se padece durante una “borrachera”. Por este motivo, la narcosis es también conocida como “la borrachera de las profundidades”.

¿Cuándo aparece la narcosis?

Los efectos de la narcosis comienzan a darse en torno a los 30 metros de profundidad. Sin embargo, hay que tener en cuenta que este es un dato teórico y es posible que una persona note sus efectos a una profundidad menor. Del mismo modo, no afecta de la misma manera a todos los buceadores.

Afortunadamente, los efectos de la narcosis no suelen mantenerse más allá de la exposición al nitrógeno a presiones altas por lo que, al verse ésta reducida, los efectos desaparecerán. Por lo tanto, si observamos en nosotros o en algún compañero la aparición de alguno de los síntomas, será suficiente ascender unos metros para poder continuar con nuestra inmersión.

Narcosis

¿Qué consecuencias tiene?

La narcosis no causa daños cerebrales ni a corto ni a largo plazo. Su peligro radica en el hecho de que, mientras sufrimos sus efectos, podemos cometer algún error o imprudencia debido a la alteración de pensamiento. Pasar por alto un detalle importante durante una inmersión puede tener consecuencias peligrosas, así como la suma de todos los factores que pueden desencadenar en un accidente.

¿Cómo sé si estoy bajo los efectos de la narcosis?

Para averiguar si estamos padeciendo algún síntoma de narcosis, es útil realizar alguna tarea que requiera concentración y/o habilidad motora. Imitar una secuencia de números mostrada por otro buceador sería un buen ejemplo. Una vez hayamos realizado la prueba, procederemos a evaluar a nuestro compañero.

Si nos resulta difícil recordar la secuencia numérica o coordinar los movimientos de nuestros dedos, lo más probable es que estemos bajo los efectos de la narcosis. A continuación, deberemos ascender unos pocos metros y repetir el mismo ejercicio. Recordemos que los efectos de la narcosis se reducen o, incluso, eliminan al disminuir la presión a la que estamos sometidos.

Recomendaciones finales

Finalmente, debemos tener en cuenta que nuestra resistencia a la narcosis aumentará según vayamos realizando más inmersiones. Por lo tanto, es muy recomendable realizar nuestras primeras inmersiones profundas bajo la supervisión de un instructor. También es importante que prestemos especial atención a la aparición de alguno de los síntomas para poder aprender a gestionarlo de manera correcta antes de aventurarnos a realizar alguna inmersión profunda por nuestra cuenta.

Recuerda que un buen entrenamiento y conocer nuestras limitaciones son la clave para disfrutar del buceo plenamente y evitar accidentes.

Un saludo y buen azul.