En este articulo trataremos de explicar por qué tener una buena composición corporal permite tener un porcentaje de grasa bajo, lo cual ayuda a reducir la absorción de nitrógeno. Por lo tanto, nuestro buceo será más seguro y nos sentiremos menos fatigados al realizar varias inmersiones sucesivas en un mismo día.

En primer lugar, explicaremos qué entendemos por composición corporal. Además, explicaremos cómo se introduce el nitrógeno en nuestro cuerpo al respirar en superficie:

Composición corporal

La composición corporal nos indica qué parte de nuestro organismo es grasa y cuál no.

Absorción de nitrógeno

Por otro lado, el aire está compuesto por un 21% de oxígeno y un 79% de nitrógeno aproximadamente. El oxígeno, como ya bien sabemos, se emplea como fuente de energía en multitud de procesos fisiológicos. El nitrógeno, sin embargo, es un gas inerte. Esto quiere decir que es un gas poco reactivo, y que no realiza ninguna función dentro del organismo.

Cuando inhalamos, absorbemos oxígeno al 21%. Tras pasar por los aparatos respiratorio y circulatorio y realizar el intercambio de gases (absorción de oxígeno y expulsión de dióxido de carbono) exhalamos un 18% de oxígeno, 3% de dióxido de carbono (sustancia de deshecho resultante de la quema de oxígeno) y un 79% de nitrógeno.

Como hemos mencionado antes, el nitrógeno no realiza ninguna función fisiológica, de modo que es expulsado en su totalidad. Esto ocurre en superficie, donde la presión ambiental es igual a 1.

Sin embargo, cuando buceamos, la presión a la que nos encontramos aumenta, así que los gases se comportan de forma diferente. Para comprender esto aplicaremos la Ley de Henry que nos dice lo siguiente:

“La cantidad de gas disuelta en un líquido, a una temperatura constante es directamente proporcional a la presión parcial del gas sobre el líquido”

Al respirar aire a presión, como el aire de la botella, mientras nos encontramos en un ambiente hiperbárico (debajo del agua) la cantidad de aire que absorbemos en cada respiración es mayor, ya que el aumento de la presión conlleva un aumento en la densidad del aire. Por lo tanto, la cantidad de nitrógeno absorbida también es mayor. Esto es lo que postula la Ley de Boyle.

Si la presión no disminuyera, no habría ningún problema, pero tarde o temprano tenemos que regresar a la superficie. Cuando esto suceda tendremos en nuestro cuerpo una cantidad de nitrógeno mayor que la que tendríamos si no hubiéramos respirado aire a presión en un ambiente hiperbárico o, dicho de otra manera, si no hubiéramos buceado.

Si tu exposición al nitrógeno no ha sido demasiado alta, es decir, has buceado dentro de los límites del buceo recreativo, has dejado un margen de seguridad holgado y hemos hecho caso al ordenador en cuanto a paradas y velocidad de ascenso, nuestro cuerpo será capaz de gestionar ese nitrógeno de más.

Lo que sucede con el nitrógeno es que tiene más facilidad de disolverse en los tejidos blandos. La grasa es un tejido blando y, por ello, si tenemos un porcentaje elevado de ésta, nuestra concentración de nitrógeno será mayor que la de una persona con menos índice de grasa que haya realizado exactamente la misma inmersión que nosotros.

Como hemos visto, una mejor composición corporal no solo te ayudará a no fatigarte tanto al ponerte el traje de buceo o cargar con el equipo de buceo; también te ayudará a tener una concentración de nitrógeno menor e incluso a necesitar menos lastre, lo cual también mejorará tu consumo. Profundizaremos sobre esto en entradas futuras.

Muchas gracias y Buen azul.