El buceo es una actividad recreativa que solemos practicar en momentos distendidos. Además, lo habitual es bucear durante las vacaciones y/o en un ambiente relajado, lo cual suele derivar en comidas con amigos y compañeros y, muchas veces, en consumo de alcohol y tabaco.

Sin embargo, hay que tener en cuenta que al abuso de estas y otras sustancias está reñido con la práctica del buceo. El consumo de tabaco y el alcohol no solo tienen un efecto directo en tu salud, sino que también interfieren en tu seguridad y la de tu compañero.

Por lo tanto, vamos a evaluar cuáles son los riesgos que implican estas sustancias durante la práctica del buceo.

Alcohol

El alcohol es una droga depresora del sistema nervioso y, por lo tanto, afecta a nuestro juicio. Si buceamos bajo los efectos del alcohol, los síntomas de la narcosis se verán agravados. Esto aumentará significativamente el riesgo de sufrir un accidente.

Además, el alcohol es vasodilatador, por lo que perderemos calor corporal con mayor facilidad. Por último, cabe mencionar que el consumo de alcohol favorece la deshidratación. Recuerda que la pérdida de calor corporal y la deshidratación son dos factores que afectan a la aparición de una enfermedad descompresiva.

Tabaco

El tabaco es una sustancia vasoconstrictora, es decir, contrae las arterias principales y causa alteraciones en el ritmo de los latidos del corazón. Debido a esto, el tabaquismo supone un factor de riesgo que aumenta de forma significativa la posibilidad de sufrir una enfermedad coronaria pudiendo desencadenar en un infarto de miocardio.

Además, el consumo de tabaco aumenta el riesgo de sufrir una sobrepresión pulmonar debido a que elimina el surfactante de nuestro cuerpo. El surfactante es una sustancia que se encuentra en el interior de los alveolos favoreciendo la lubricación e impidiendo que las paredes interiores de éstos se peguen entre sí cuando se vacían de aire.

Tabaco

Cuando fumamos, la cantidad de surfactante se reduce o incluso elimina. Por lo tanto, el alveolo se cerrará tras la exhalación atrapando aire en su interior. Al ascender durante una inmersión, esta pequeña cantidad de aire se expandirá dañando el tejido que lo rodea.

Conclusiones

Cuando buceamos, disponemos de una cantidad de nitrógeno superior a la normal en nuestro organismo. Este exceso se elimina mediante nuestro sistema cardiovascular. Sin embargo, si consumimos alcohol o tabaco estamos comprometiendo nuestro sistema cardiorrespiratorio, ya que obligamos a nuestro cuerpo a realizar un esfuerzo mayor.

Finalmente, cabe destacar que la seguridad en el buceo es esencial para poder disfrutar de esta actividad. Evitar consumir estas sustancias no solo mejorará tu experiencia en el submarinismo, sino que mejorará de forma notable tu salud general.

Un saludo y buen azul